dilluns, 6 de desembre del 2010

La semilla inmortal


La partida 
Di orden de ir a buscar mi caballo al establo. El criado no me comprendió. Fui yo mismo al establo, ensillé el caballo y monté. A lo lejos oí el sonido de una trompeta, le pregunté lo que aquello significaba. Él no sabía nada, no había oído nada. En el portón me detuvo, para preguntarme:” ¿Hacia dónde cabalga el señor?’
”No lo sé —respondí—. Sólo quiero irme de aquí, solamente irme de aquí. Partir siempre, salir de aquí.’
”¿Conoces, pues, tu meta?’, preguntó él.
”Sí —contesté yo—. Lo he dicho ya. Salir de aquí: ésa es mi meta.’

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada