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| http://www.youtube.com/watch?v=K6ei5jYfXd4 |
dijous, 25 d’abril del 2013
dissabte, 29 de setembre del 2012
dissabte, 12 de maig del 2012
Sry Lanka
Caminando por la orilla,
pisando la arena y salpicando agua, bajo el sol abrasador. Detrás,
voy dejando el rastro de mis pisadas, una dulce cenefa que la espuma
de las olas va borrando poco a poco. El mar, de un azul plagiado del
cielo, me susurra palabras desde el horizonte. Parece que me está
gritando, pero yo, cegada por el sol del sur, no lo escucho. Hace
rato que el agua no llega a mojarme los pies. De repente, oigo
gritos, llantos, corridas. Abro los ojos, y me quedo atónito mirando
cómo el mar se está comiendo el cielo. diumenge, 29 d’abril del 2012
Supervivencia
“Es ella o
yo. Y ahora mismo no puedo permitirme ese lujo. Mi familia me
necesita.” Se acerca a ella despacio, está tan asustado que no
siente su cuerpo y apenas puede pensar con claridad. La mira a los
ojos, húmedos y aterrorizados, y de su boca salen dos palabras sin
sonido: lo siento. Con la mano temblando clava el cuchillo justo en
su corazón, no quiere que sufra. Tira el cuchillo al suelo, su brazo
y su cara están manchados de sangre, su cuerpo se derrama. Unos
minutos más tarde su cuerpo y su mente parecen estar de nuevo en
funcionamiento. Se levanta rápido, con las ideas claras. Coge el
dinero de la caja, y sale por la ventana sin dejar rastro. Sube a la
moto, la adrenalina le obliga a dar gas y augmentar la velocidad.
Consigue recuperar la serenidad e intenta calmar sus emociones. En
cuanto llega al río, quema la chaqueta negra y los guantes en la
orilla y se lava la cara y las manos. Los primeros rayos de sol se
cuelan por entre los edificios. Se fuma un cigarrillo mientras goza
del espectáculo del nacimiento de un nuevo día.
Cierra la
puerta sin hacer ruido, aún es muy temprano y no quiere despertar a
nadie. Deja los croasanes recién hechos encima de la mesa. “Qué
bien huelen. Los niños van a alucinar. Se acabó pasar hambre.” Se
pone a la cama despacio, pero es incapaz de dormir. Contempla a su
mujer mientras duerme, y le acaricia el pelo y la cara. Su rostro ha
envejecido más de lo que debería. Le abraza y cierra los ojos. “A
partir de ahora todo va a ir bien.”
http://www.youtube.com/watch?v=w_eByNkmuLQ
http://www.youtube.com/watch?v=w_eByNkmuLQ
diumenge, 15 d’abril del 2012
Un minuto
Apagó el despertador con un golpe seco. Entró a la ducha acto seguido sin reaccionar al agua fría. Cada día era igual, pasados dos días desde su llegada al apartamento le comentó al casero que no tenía agua caliente y el casero se lavó las manos, y ahora ya se había acostumbrado. Preparó café, y se lo bebió, habituado a su amargo sabor y al resabio que le dejaba al final. Se puso el traje gris, el mismo de ayer y de antes de ayer y del lunes, por que el negro aún no lo había limpiado. A las ocho menos cuarto salió de su pequeño piso, y bajó las escaleras cómo cuando era pequeño: tres escalones rápidos, dos lentos, otra vez tres rápidos y un salto hasta llegar al rellano. Se esperó diez segundos antes de abrir el pórtico de la entrada, y cuando salió a la calle tropezó con una chica, la chica que trabajaba de asistenta en el tercero B de su mismo edificio. La chica le sonrió y él sujetó la puerta para que entrara. Le dio los buenos días y salió a la calle. Se deslumbró con el sol durante unos segundos, el contraste de la oscuridad de su piso con la luz del día era abismal. El día era radiante, ya podía oler el verano. Se cruzó con las mismas personas de siempre: el viejecito que paseaba al perro, el hombre del ceño fruncido permanente que tenía pinta de empresario, la señora rica con una máscara de maquillaje, el muchacho de los cascos el que cada vez que le pasaba cerca podía oír la música que estaba escuchando y estaba casi seguro que era Nirvana, las dos niñas que iban camino a la escuela y que siempre le sonreían...y ella. Cada día con un peinado distinto aunque simple y acertado, y con la única decoración del granate de los labios ligeramente curvados; aún no había conseguido verle los ojos, porque caminaba con la mirada fijada al suelo. Siempre escuchaba música, pero a diferencia del muchacho, sólo la podía oír ella. Cuando ella le pasaba por el lado, él siempre sosegaba su caminar y se giraba para ver su tatuaje en la nuca: misterioso y sensual. Le dejaba una sensación de intriga, no sabría explicar aquél tatuaje. Cada día que lo veía le parecía distinto.
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En cuanto llegó al semáforo, algo no era como siempre. Miró alrededor, y no encontraba que era lo que rompía con la uniformidad. Empezaba a inquietarse. Retrocedió unos cuantos pasos. Giró sobre si mismo. Ahí estaba. Justo a su izquierda. En el poste de madera había colgado un cartel de color rosa. Se acercó muerto de curiosidad y lo leyó. Sonrió al instante.
diumenge, 26 de febrer del 2012
Pentesilea
A pesar de su increíble belleza, todos los hombres huían en verla. Sabía que hablaban de ella a sus espaldas, y que no precisamente eran cosas buenas. La llamaban la Asesina de los Grandes Hombres, y se decía por allí que ella mató a su propia hermana, para poder acceder al trono de la reina amazona. Que la llamaran asesina de hombres no le importaba, así mantenía alejados a los estúpidos, pero no podía permitir que la culparan de la muerte de su querida hermana. Fue un accidente, pero de qué serviría intentar convencerlos, si ya nadie la creería. Todos piensan que no tengo sentimientos, que no tengo corazón. Pero mi hermana era lo que más apreciaba en mi vida, y ahora que no está, ¿qué sentido tiene seguir viviendo? Quiero morir, y así reencontrarme con ella donde sea que se vaya después de la muerte, el cielo o el infierno, que más da el sitio, si voy al cielo y mi hermana no está allí será como estar en el infierno, y si voy al infierno y la encuentro, estaré en mi cielo, mientras esté junto a ella.
Pero debía morir dignamente, porque la muerte para las amazonas debía ser una acción de honor. Así que decidió entrar en combate en la guerra de Troya.
Al lado de los troyanos, Pentesilea luchó contra los griegos, contra la contradicción, contra la pasión, contra su corazón. Parecía increíble, pero entre los mares de cadáveres y los ríos de sangre, surgió el amor entre Aquiles y Pentesilea, se enamoraron al instante. Bajo las distintas capas de armaduras, se escondía su joven corazón, y estaba asustado, indeciso. Hiciera lo que hiciera, el dolor sería inevitable. Su amor era imposible, uno tenía que matar al otro. Sólo podía haber un vencedor, o un perdedor. Debía luchar para matarlo y poseerlo, y también para no ser matada y poseída.
Aunque Pentesilea se esforzó para seguir su deber, y no a su corazón, la pasión los llevó más allá de lo racional, de lo lógico. El amor ciega a los hombres. El amor es como una borrachera que te obliga a hacer cosas que no harías sobrio.
Aquiles atravesó el pecho de Pentesilea con una lanza. Pentesilea murió en sus brazos, y Aquiles terminó en el terreno de la locura.
Pentesilea es un personaje femenino modélico, que cumple en su destino el ideal griego de lo bello y bueno. Una figura que rompe con todos los estereotipos. Un personaje que se encuentra ante un problema muy humano, y que debe escoger entre lo malo y lo malo.
Pentesilea aparece en la Ilíada de Homer y es el personaje principal en Pentesilea de Heinrich von Kleist.
dimecres, 4 de gener del 2012
Sonríe
Si él tiene alguna razón para sonreír, a pesar de todos los motivos que tiene para no hacerlo, tu tienes un millón de razones más.
El forastero
Llega un día en el que la muerte aparece en tu vida, de repente y sin avisar. Se presenta ante tu puerta, y toca el timbre. Tardas en ir a recibir, porque te pilla de imprevisto. Vuelve a llamar, impaciente, pero tu no quieres abrirla, porqué no sabes quién es. Recuerdas que tu madre siempre te ha dicho que no abras nunca a los desconocidos. Así que cierras la puerta con llave, con todos los pestillos e incluso pones la cadena, aquella con la que jugabas cuando eras pequeño. Llama y vuelve a llamar, cada vez más fuerte y más violenta, pero resistes a abrir. Estás asustado, te alejas de la puerta, te escondes en el armario, debajo la cama, en la bañera, detrás de las cortinas, pero ningún sitio parece seguro. La muerte no quiere alargar más lo inevitable, coge carretilla y corre hacía la puerta dispuesta a abrirla con todas sus fuerzas, con un golpe consigue romper la cadena, aquél juego de infancia en el que conseguías poner a tu padre de los nervios. Vuelve a coger carretilla y poco a poco va rompiendo los pestillos. Con un golpe final, consigue abrir la puerta. La muerte ha entrado en tu vida, y una vez dentro no va a querer salir nunca más. Con el paso del tiempo aprendes a vivir con ella, aunque no te guste y tengas que aguantar sus bromas pesadas, al final comprendes que forma parte de tu vida. Debes respetarla y no tentarla, pero nunca, jamás, debes vivir pendiente de ella. Porque no olvides, que es ella el forastero, y esta es tu vida.
dimarts, 1 de novembre del 2011
El saxofonista
Después de semanas de lluvias y de días grises, hoy el sol brillaba en el cielo, provocando una sonrisa en el rostro de la gente. La primavera estaba al caer, y la olíamos por todas partes. En un pequeño y humilde piso, en la calle cuyo nombre nadie conoce, se despertaba un chico molesto por los rayos del sol que se colaban por su estropeada persiana. Su viejo despertador le había vuelto a fallar, y mientras se vestía y se preparaba un café a la vez, se insultaba a sí mismo por no recordar comprar otro despertador. Algunos considerarían el estado de su piso más propio de los puercos que de una persona. Pero para él en eso consistía vivir sólo, vivir cómo te da la gana, con el tipo de organización que quieres, en su caso: ninguna organización era su organización. Cinco minutos más tarde ya estaba corriendo hacia el trabajo, salpicándose en los charcos, esquivando a la gente, apresurándose para intentar no llegar media hora tarde. El muchacho trabajaba de camarero a media jornada, para poder pagarse los estudios y el piso. Cuando terminaba de trabajar, se llevaba un bocadillo de almuerzo. Hoy estaba contento porque podía comer fuera, sentado en un banco del parque, disfrutando del sol y escuchando las poco apreciadas melodías de los músicos callejeros. Hoy el encargado de poner música en su almuerzo era un saxofonista, de piel morena y de edad avanzada, pero con una elegancia innata. A pesar de que el pan estaba pasado, el chico se comía su bocata con hambre, acompañado por una alegre pieza de jazz. Sentada en el banco de enfrente, a unos veinte o treinta metros, una chica joven con el pelo largo y castaño se había fijado en él. Se cruzaron la mirada. La chica le sonrió, y él, tímido, bajó la vista. Su corazón se aceleró, estaba sonriendo por dentro. El saxofonista se dió cuenta del juego de miradas y sonrisas, y empezó a tocar la memorable melodía de Fly me to the moon de Frank Sinatra, mientras le guiñaba el ojo al muchacho. La chica se levantó y se acercó al saxofonista para darle propina, y antes de irse, le regaló otra mirada al chico. Y el chico, medio embobado, observaba como se alejaba.
- Pero chico, ¿qué haces? Espabila y ve detrás de ella.
El saxofonista miraba al chico fijamente. El chico miró el reloj de la plaza, casi las cuatro. Si no se apresuraba llegaría tarde a una importante conferencia de la universidad. La chica estaba a punto de cruzar la calle. El chico miró al saxofonista, y sonrió.
http://www.youtube.com/watch?v=5VXieTCqWzc
http://www.youtube.com/watch?v=5VXieTCqWzc
dimecres, 28 de setembre del 2011
Cabalgando asfalto
Mi pelo bailando con el aire, y mi sonrisa desafiando el sol. Mis manos, a las tres menos diez, tiemblan de emoción. Al fin, mis pulmones respiran libertad. Los árboles pasan deprisa, las montañas y las sierras avanzan a mi lado. Nunca había visto un cielo más azul, mi vida empieza hoy. En medio de ninguna parte está la carretera más larga y más recta que he visto jamás, y mi humilde coche la peina con suavidad, para no perder ni un solo detalle del paisaje, para saborear cada instante hasta el final. No sé a donde voy. Pero si sé a donde no quiero volver, y para mí, esta carretera, es de sentido único.
Perfectamente inexistente
Estamos obsesionados en encontrar la perfección. Vivimos pendientes de gustar a los demás, y de procurar no dar un paso en falso. Intentando parecernos a aquellos que agradan a todos. Presionados por la sociedad, amenazados por la soledad. No podremos seguir soportando este peso sobre nuestros hombros demasiado tiempo. Y es que la perfección, en realidad, no existe. Es solo otro estúpido invento del ser humano, que se creó a base de pequeños defectos. La perfección no es nada más que la ausencia de taras, de errores. Es una mentira piadosa que el colectivo ha ido alimentando. Lo más perfecto que existe, es la verdad de que no hay dos personas iguales, y el regalo que nos da la vida es tener la posibilidad de conocer a la gente que nos rodea.
diumenge, 25 de setembre del 2011
You're gone
dimarts, 7 de juny del 2011
Diciembre
- Me salvaste la vida. Cuando creía no tener fuerzas para seguir avanzando, cuando pensaba que la vida me había abandonado, llegaste tú. Éramos dos personas que nos sentíamos solas, en una noche de diciembre. Teníamos frío y falta de amor. Siempre recordaré la noche en la que nos conocimos. Ni que quisiera la podría olvidar. Estaba sólo y amargado en la barra de aquél bar, y tú entraste y te sentaste a mi lado. Estabas dolida, te hicieron daño. Te pedí si tenías fuego, y me regalaste un mechero, diciéndome que estaba maldito. Nos emborrachamos juntos. Estoy seguro que dábamos pena. Luego paseamos bajo las luces navideñas y nos sentamos en un banco al lado del río. Me contaste que no querías estar sola otras navidades, que la navidad es la única época del año que no se debe pasar en soledad, que es muy triste. Sentías que la vida te estaba pasando demasiado rápido, que tu tiempo se estaba consumiendo. Ahora entiendo esas palabras. Luego echaste a llorar cómo una niña pequeña y te refugiaste en mis brazos. Olí tu pelo, y sentí que una droga recorría todas las venas de mi cuerpo. Nos dormimos abrazados en ese banco. Éramos dos desconocidos, pero teníamos una cosa en común, y nuestros destinos se encontraron, cómo cuando se cruzan dos ríos que se unen hasta llegar al mar. A la mañana siguiente, comprendí que tú eras la persona que estaba esperando. Y que nosotros dos, juntos, íbamos a desembarcar en una vida nueva. Cuidaste siempre de mí y me protegiste. Pero si hubiera sabido todo esto antes, hubiera aprovechado al máximo cada segundo a tu lado. Pero sé que me querías, y eso es más que suficiente. Has hecho que vuelva a creer en el amor. Tú cambiaste mi vida, y te lo debo todo. Gracias.
Una lágrima bajó por mi mejilla, y cayó encima del papel. Levanté mi cabeza, y vi que todos me estaban mirando con lástima. Husmeé en el bolsillo de la americana, y cogí el mechero con fuerza. Aún con la mano en el bolsillo bajé del altar y me senté en el banco.
Mariona Rodríguez
Mariona Rodríguez
dilluns, 6 de juny del 2011
Consecuencias
Estoy asustado, pero sé que lo merezco. La quiero muchísimo, más que nada en el mundo. La quiero más que él, sin duda. Pero por alguna razón eso no era suficiente. Yo la hubiera hecho feliz, soy un buen tipo. Lo que hice fue sin pensar, estaba furioso. Creí que me quería, pero sólo fui un juego para ella. Entonces, exploté. No pude contener mi rabia. Y ahora debo atenerme a las consecuencias. Cierro los ojos. Pienso en ella, como si pudiera dejar de hacerlo, y sonrío. Veo su rostro, inolvidable para mi cerebro, huelo su pelo, como si estuviese delante de mí. Abro los ojos, y veo que el hombre sonríe con malicia. Sé que ha llegado mi hora. Oigo un disparo, y no puedo evitar pensar sarcásticamente que la envidia mata.
Mariona Rodríguez
http://www.youtube.com/watch?v=KV2ssT8lzj8&ob=av2e
Mariona Rodríguez
http://www.youtube.com/watch?v=KV2ssT8lzj8&ob=av2e
Decepción
Mariona Rodríguez
http://www.youtube.com/watch?v=ZpA0l2WB86E
diumenge, 5 de juny del 2011
Para mi abuelo
Mi abuelo me enseñó a amar la vida. Cuando me veía llorar me gritaba. Llorar es demasiado fácil, me decía, sonríe y no dejes que nadie te arrebate esas lágrimas, nadie las merece. Ríete a carcajadas siempre que puedas, que es una forma de prolongar tu existencia. No seas estúpido, y no pierdas el tiempo enfadándote con tus seres queridos. Aprende, cuanto más cosas mejor, así tendrás más experiencia para compartir. Recuerda siempre aquellos buenos momentos, que son el motivo por el cual la vida vale la pena. Cuando alguien de tu alrededor muera, no lo sientas. Si lo sientes, es que no le has dicho te quiero las veces que deberías haberlo hecho. No huyas de tus miedos, afróntalos. No dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, si tienes un sueño, protégelo. Las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Es tu vida, y es tu responsabilidad vivir cada día como si fuese el último. Si lo haces, cuando mueras vas a ser feliz. Habrás tenido una vida plena.
Mi abuelo me decía siempre que la vida es un largo viaje de búsqueda, un viaje de búsqueda de la felicidad. Siempre me decía que el no amó la vida, que desaprovechó su oportunidad, y que se sentía imbécil por ello. Que la vida es un tesoro, y vivir intensamente es su llave.
Mariona Rodríguez
http://www.youtube.com/watch?v=5FEgkMe50rQ
Mariona Rodríguez
http://www.youtube.com/watch?v=5FEgkMe50rQ
diumenge, 24 d’abril del 2011

Ausencia
Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
J. L. Borges
http://www.youtube.com/watch?v=CqdcDGmtJqI
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
J. L. Borges
http://www.youtube.com/watch?v=CqdcDGmtJqI
dimarts, 19 d’abril del 2011
IN MEMORIAM
Parecía ficción. Algunos llegaron a pensar que era el fin del mundo. Me sentía tan impotente por lo que estaban sufriendo. Y yo aquí, sin poder hacer nada. Me da rabia, ellos lo han perdido todo. Me preocupa una mierda el examen, cuando ellos están entre la vida y la muerte. No quiero estar bien, si ellos lo están pasando tan mal. No lo merecen. Quiero ayudarles, pero lo que yo pueda hacer, no servirá de mucho. La naturaleza es sabia. La naturaleza sabe que lo estamos haciendo mal. Y lo que ha ocurrido en Japón no es casualidad. Ha sido sólo un aviso, un aviso a la humanidad.
El día 11 de marzo de 2011 no va a olvidarse en mucho tiempo. Ese día a las 6:46 (hora española) Japón sufría un terremoto de magnitud 8.9 en la escala de Richter. Parecía que ese terremoto no habia provocado grandes daños. Los edificios aguantaron muy bien la sacudida. Pero desgraciadamente, eso era sólo el principio. El movimiento sísmico de las placas provocó un gigantesco tsunami que barrió las costas del noroeste de Japón. Cuando miraba las imágenes, las casas y los edificios parecían de juguete. El agua se los comió como si nada. Pero lo peor aún estaba por llegar. La central nuclear de Fukushima (1971) no pudo soportar el terremoto. El tsunami impidió la refrigeración del reactor 1. La presión dentro de la central empezó a subir. La central comenzó a liberar gases radiactivos. Pocos días después se produce la explosión del reactor 3. Este accidente nuclear nos llevó a los países desarrollados a cuestionarnos su peligro y si de verdad estábamos dispuestos a correr ese riesgo. Mientras tanto, en algunas zonas de Japón la radiación es cuatrocientas veces superior a la normal. Japón lucha a contra reloj para evitar otro Chernóbil. Cincuenta personas sacrifican sus vidas por intentar combatir contra los reactores. Luchan armados con agua de mar, respirando cada día un número tan elevado de radiación que su cuerpo no puede asimilar. Y son completamente conscientes que dentro de poco tiempo van a morir. Cincuenta personas sacrifican sus vidas para salvar a su gente, a su país. Cincuenta personas con un corazón demasiado grande para su pecho. Cincuenta personas que serán recordadas como héroes.
La catástrofe de Japón ha terminado con la vida de 8.450 personas, y hay 13.000 personas desaparecidas. En muchas zonas del país no hay electricidad, ni agua, ni comida. Las personas que han perdido su hogar a causa del tsunami están refugiadas en pabellones y oficinas. Sin embargo, el caos de Japón no se huele en las calles. En los supermercados la gente hace cola, espera su turno, paciente, para poder comer. Nadie roba, ni destroza nada. Se ayudan los unos a los otros. La cultura japonesa es un ejemplo de civismo, digna de admirar. Si esta horrible catástrofe pasara aquí, los daños se hubieran triplicado y el caos hubiese sido absoluto. Me odio por decir esto, pero suerte que se ha sido en Japón. Japón es el país más avanzado. Su crecimiento ha sido impresionante, muy rápido y en muy poco tiempo. Los edificios construidos están diseñados para soportar grandes terremotos. Tienen un ejército, unos equipos de rescate, una policía, unos bomberos de muy buena calidad.
Esto ya ha pasado antes. Japón ya ha estado en estado crítico una vez: cuando finalizó la segunda guerra mundial. Japón estaba destrozado, aniquilado. Apuesto por Japón y sé que saldrá adelante, porque ya lo hizo una vez. No existe país igual. Hay talento, trabajo, esfuerzo, respeto, valentía, capacidad y ganas de crear. Cuando Japón se recupere, preparémonos, porque quien se tropieza con la misma piedra dos veces, no lo hace tres. Japón ya sabe donde está la piedra. Por eso va dos pasos por delante.
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